Luisito el Prepotente

Artículo de opinión sobre política argentina, marzo 2003.
buscar libros y productos relacionados

Parece que hay dirigentes que no entienden los códigos de convivencia de una sociedad civilizada y democrática. ¿Dónde vive ese personaje? ¿Dónde cree que vive?. Éste - probablemente - ex senador a partir de ahora, es el más vergonzoso representante de aquellos dirigentes que se niegan a reconocer que la democracia implica procesos de deliberación y concertación.

La prepotencia, la violencia y el autoritarismo no pueden ser nunca complementarios al “espíritu democrático “ de nuestra historia actual.

A veinte años de democracia resurgió lamentablemente el fantasma de la prepotencia patoteril y arbitraria de un grupo de salvajes que se arroga el derecho de decidir por la mayoría de todos lo ciudadanos del país. Todo un pueblo no pudo ejercer el legítimo derecho a pronunciarse a través del voto. No solo los catamarqueños han sido violentados con éstos actos deliberados sino toda la Sociedad Civil del País.

¿Cómo es posible que un senador de la nación amenace a todo un sistema democrático y pretenda salir impune?. Sus palabras y declaraciones, ¿no son acaso “violencia inducida”? ¿Qué hubiera sucedido si cualquiera de nosotros hubiera incurrido en ese delito?. Ya estaríamos “en la sombra” purgando una pena. Este “personaje no es cualquiera de nosotros, es un senador nacional y por el solo hecho de serlo, sus actos están subordinados a las normativas vigentes que hacen precisamente que el sistema no colapse. Es el senado la institución democrática por excelencia. Allí es el lugar donde todo se discute y se delibera para arribar a decisiones ecuánimes y justas. Este procedimiento queda materializado en una ley concreta. De modo que los intereses de los diversos sectores o grupos allí representados están resguardados y no se vean perjudicados. Debe funcionar de ese modo, lo contrario seríamos una republiqueta bananera a manos de unos cuantos trogloditas que se imponen por imperio de la “fuerza”.

Luisito “el prepotente”, parece no estar enterado de esta situación y atropelló con sus huestes montado en un discurso que además de primitivo es torpe. Yo o Nada”. “Si el domingo no nos dejan votar es probable que no haya elecciones “. “ Nos llevaremos las urnas y votaremos en cada unidad básica”. Eso no es persuadir desde la praxis discursiva al electorado, eso; si la lógica no me falla, es “sedición”, incitación a la violencia, o lo que fuere. De hecho es un acto deliberado cuyas consecuencias son la interrupción de un proceso legalmente constituido. A veces uno imagina que un “cosaco “, hubiera sido más cauto ante esta situación. Otra vez Argentina es noticia en el mundo por hechos tan deleznables como éste. Si nosotros cortamos rutas y quemamos cubiertas, nos encarcelan. Marta Maffei - CETERA - quiso instalar la Carpa Blanca y antes de hacerlo ya le habían vallado la plaza y montado un espectacular operativo de seguridad. Para algunos “funcionarios” parece más inofensivo un “senador incendiario” que patoteó la democracia, que una maestra de guardapolvo solicitando un aumento salarial justo y merecido. En la “Argentina “democrática los que ejercen el legítimo derecho a peticionar son además de reprimidos “ejecutados “como Santillán - piquetero muerto en las protestas del año pasado-.

No se puede ni se debe tolerar este tipo de desmanes y menos aún proviniendo de un senador nacional. ¿En nombre de qué principio o fundamento se ampara para proferir semejante amenaza?. Solamente a cerebros debilitados por la fantasía de que por que ocupan una posición encumbrada en la sociedad, todo el mundo les debe rendir culto y pleitesía. Al parecer estos personajes, creen vivir en una sociedad dual – se me ocurre - compuesta por amos que deciden y mandan y esclavos que obedecen. Luisito “el prepotente” podrá creer en esas ideas estrafalarias e inconsistentes, la sociedad civil a la que pertenezco, no.

En la jungla prima la ley del más fuerte. ¿Sabe porque – Sr. Senador – no es un derecho?. Porque es un acto efectuado por las bestias. Ellas están exentas de cualquier juicio porque no tienen racionalidad, no poseen conciencia de si, están sujetas a os imperativos de su propia naturaleza, no son libres. Todos estos condicionantes: razón, conciencia y libertad es lo que nos diferencia a los seres humanos de las bestias. Somos personas, ¡¡ no bestias!!

Si, a lo mejor este personaje por alguna extraña razón no tomó conciencia de que toda una comunidad ha superado la etapa tribal, sepa que justamente el fundador de su propio movimiento –Perón - fue el acuñó esta célebre frase en una obra de su autoría. Y si no me equivoco no lo hizo para que sea tomada en sentido literal, sino para señalar que entre las personas o las comunidades hay “algunos” que proceden como verdaderas bestias. Una lectura pasajera – aunque más no sea – de la “doctrina peronista” no le vendría mal a pesar de que para ello, tenga que dejar de lado el pueril circo mediático de esa mediocre campaña proselitista.

Artículo de opinión publicado en 'El Independiente', marzo de 2003.

Búsqueda personalizada
INICIO